Huasca de Ocampo (Pueblo Mágico)


Tranquilidad, belleza y diversidad.

Huasca - Campo

La historia de Huasca cada vez se vuelve más interesante, aquí descubrirás que su pasado revive, se siente y se respira en cada rincón de las haciendas y construcciones de la zona, así que no olvides que al visitar este lugar estarás llegando a un “Pueblo Mágico”.

A 30 kilómetros de la ciudad de Tulancingo, se encuentra uno de los pueblos más pintorescos del estado, rodeado de bosques y de excelentes paisajes dignos de ser descubiertos, junto con sus espejos de agua que reflejan los rayos del sol tanto al alba como al llegar el ocaso.

Huasca y sus alrededores ofrecen al visitante la oportunidad de disfrutar desde un día relajador y lleno de sorpresas, hasta las más excitantes actividades de turismo de aventura y ecoturismo. Por ello se recomienda que tu visita dure un fin de semana completo, para disfrutar al máximo de sus atractivos.

Sus haciendas

Santa-Ma-ReglaSanta María Regla

En su tiempo fue considerada una de las haciendas más grandes y magnificentes de todo el país, y aunque en la actualidad una buena parte de su construcción ya no está en pie, lo que aún existe te deja volar la imaginación y te ilustra lo suficiente para vislumbrar lo que antaño era. Ahora funge como hostal y se realizan festivales medievales que te trasportarán al pasado.

Enclavada en el fondo de una pequeña cañada alojó a importantes huéspedes como lo fue Frances Erskine Inglis o Francisca Erskine Inglis de Calderón de la Barca (Marquesa de Calderón de la Barca), y quien la describió perfectamente cuando mencionó que parecía “como si hubiera sido construida por  manos de gigantes”. Esto puede ser comprobado al visitar los gigantescos hornos en los que se fundía principalmente la plata de la región, ahora son grandes pasillos que ocultan el pasado y disimulan su historia a través del musgo y los ecos del agua fluyendo, con el canto de las aves y el silbar del viento que atraviesa los recovecos de las paredes y rincones del lugar.

Si decides tan solo visitar esta maravilla del ingenio humano, estarás adentrándote a un laberinto de pasajes, escaleras, bóvedas inmensas, e interminables pasillos; en pocas palabras, estarás en medio de un bello ejemplo de la arquitectura virreinal del siglo XVIII.

San Antonio Regla

Ubicada a una altura mayor y como complemento de la hda. Sta. Ma., toda su historia y leyendas se encuentran bajo el agua, y solo se puede observar su impresionante chimenea, y cuando el nivel de la presa baja, también sus techos y paredones.

Huasca - Prismas

San Miguel Regla

Por haber sido la cada a la que llegaba don Pedro Romero de Terreros, Conde de Regla, es la que cuenta con una lujosa construcción adecuada a aquellos tiempos. Puede comparársele a un palacio ya que sus inmensos jardines llenos de vegetación que engalanan a estanque de agua en los que se pueden hacer paseos en lancha. Muchas facilidades con las que contaba esta hacienda siguen en pie, como lo es su capilla, sus salones, la casa grande, toda una construcción de mampostería y de altos y gruesos muros. Mismo palacio en el que ahora puede uno utilizar como Hotel y Restaurante. Cabe mencionar que ha servido como la perfecta locación para un sinfín de películas, novelas y videos musicales.

Prismas Basálticos

Estas caprichosas formaciones rocosas, hechas por la mano de la naturaleza, miles de años atrás, nos prueban que la inspiración no puede venir de otro lado más que de la naturaleza misma. Fueron formados por altas presiones al interior de la tierra que expulsa lava basáltica, ésta se enfría de manera brusca y se cuartea. Entre más largas son las columnas prismáticas, más tiempo tardaron estas en enfriarse.

Solo dos lugares más en mundo (Inglaterra y Nueva Zelanda) pueden presumir ser los guardianes de tan singular muestra de perfección.